[Artículo] Tasando una profesión
Falta menos de una semana para que en nuestro país se celebre el día del periodista, el primero de octubre, por si lo habían olvidado. En 1790 nace el primer diario del Perú, fundado por Jaime Bausate y Meza esto quiere decir que durante 222 años el periodismo viene siendo ejercido en el país, ¿es este un oficio saturado de censuras e inseguridades, o es más bien, impertinente y tunante?
Proyectos de ley que buscan sancionar a periodistas son propuestos frecuentemente en el congreso, el caso más reciente y nombrado debería ser la ‘Ley Mordaza’, gatillada tras el olvidado y pendiente caso ‘Petroaudios’, del que seguramente nunca nos hubiésemos enterado sin la intercepción y divulgación de los audios. Ante esta ley aprobada de manera fugas, la Asociación Nacional de Periodistas (ANP) defendió su derecho a la divulgación e información, e inició una campaña, aún vigente, por la despenalización de los delitos de prensa.
En contraste, una intromisión no muy acertada fue la desarrollada por Rudy Palma, quien violó los correos de diversos ministerios, fue encarcelado y separado del diario Perú.21, su editora también fue imputada por complicidad por el delito de revelación de secretos de estado, así como crimen informático.
Lo ideal es la autocensura, que puede ser delimitada por la propia ética del periodista o el medio, pero las dimensiones del negocio y marketing, han cambiado la visión que solía tenerse del periodista, así como al periodismo en sí, como lo indicó el periodista polaco Ryszard Kapuściński:"Antes, los periodistas eran un grupo muy reducido, se les valoraba. Ahora el mundo de los medios de comunicación ha cambiado radicalmente. La revolución tecnológica ha creado una nueva clase de periodista… Los periodistas al estilo clásico son ahora una minoría. La mayoría no sabe ni escribir, en sentido profesional, claro. Este tipo de periodistas no tiene problemas éticos ni profesionales, ya no se hace preguntas.”
El riesgo, la ética, la verdad, solían ser una piezas primordiales en la labor del periodista, el mundo era una habitación oscura y era el reportero quien debía aclararla, y esto le daba valor. Pero hoy no son más que marionetas, del negocio en sí, parece que el periodista es tan ramplón como para quien el cree va dirigido su mensaje. En el siglo XIX Oscar Wilde ironizó: “Hay mucho que decir en favor del periodismo moderno. Al darnos las opiniones de los ignorantes, nos mantiene en contacto con la ignorancia de la comunidad.”
Esto tenemos una profesión en aparente declive, organismos que buscan su preservación y buen encaminamiento, tanto como leyes que buscan silenciar o amordazar a quienes buscan la verdad. Una nación que no desea saber frente a un medio que casi no puede hablar, sea por mutuo acuerdo, presión o amenaza.
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