miércoles, 26 de septiembre de 2012

Entrevista a Karina Montoya

Karina Montoya Guevara es redactora del diario Gestión. Escribe las crónicas sobre el movimiento de la bolsa de Lima todos los días en este diario. Licenciada en Periodismo en la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP). Ha hecho un diplomado en economía en la Universidad San Martin de Porres y es especialista en temas de bolsa.

¿Cuál es su opinión acerca de los riesgos profesionales que sufren los periodistas?

En todos los años que tiene nuestra carrera en el mundo, siempre ha sido un riesgo ejercerla desde Guamán Poma hasta nuestros días, los que nos metemos a periodistas sabemos que jugamos con fuego pero creo que ahí está lo bonito del oficio, hay países como México en los que si da mucho miedo la labor, pero creo que en Perú (salvo uno que otro caso aislado) los periodistas (desde que se fue Fujimori) no tenemos mucha presión, vivimos en aparente libertad, solo aparente.

¿Cree que el periodismo es una profesión peligrosa en nuestro país? ¿Por qué?

Como dije, ser periodista en el Perú de hoy es menos riesgoso que antes, los periodistas peruanos han tenido épocas muy difíciles: la colonia, Velazco que expropió todos los medios, Fujimori….sin embargo hay hechos como los de Cajamarca que nos vuelven a la realidad, nuestra carrera es peligrosa, siempre.

¿Qué periodistas valiosos han perdido la vida en el ejercicio de esta profesión?

Cada día en México y en todas partes del mundo mueren héroes del periodismo. Jaime Bausate y Meza sufrió persecución hasta el ultimo día de su vida por ser periodista.

¿Cree usted que deberían existir más leyes que amparen la integridad física y la vida del periodista? ¿Se debería crear una organización que los proteja?

En el Perú las leyes se las lleva el viento, pero si seria bueno que nos protejan más, sobre todo a los colegas que hacen reporterismo y que les toca sufrir horrores. En tanto, a la organización existe la ANP, el colegio de Periodistas, la asociación de fotoperiodistas, no creo que haya que crear nuevas sino darles fuerza y presencia a las que ya existen.

¿Qué se debería hacer para que el periodista se sienta seguro al ejercer la profesión?

El día que un periodista se siente seguro se acabó el periodismo. Nos toca hacer de la inseguridad una forma de vida. Quizás de parte del estado o del congreso algunas medidas legislativas o de parte de los medios la estabilidad laboral, pero en 500 años no ha habido estabilidad para los periodistas. No creo que la haya ahora tampoco.

Por Sandra Loise Reyes Martínez.





(Comentario) Ser periodista en estos tiempos





En estos últimos años los riesgos o peligros que este oficio exige cada vez mas agitado, complejo y en ocasiones desfavorables por aproximarse a la verdad, viene acompañado de obstáculos y presiones para el periodista por sacar a la luz lo que otros quieren ocultar. 

En nuestro país, muchos periodistas han perdido la vida por informar lo que no estaba permitido para  conocimiento de la población. Como es el caso de Pedro Alonso Flores asesinado el siete de septiembre del año pasado cerca de su casa por dos sicarios. Pues criticó la gestión del alcalde de Comandante Noel, Marco Rivera Huerta.

Por lo expuesto, no es posible que no se haga nada por evitar que periodistas cumpliendo su labor sean agredidos e incluso asesinados por el simple hecho de oponerse a quienes siendo autoridades del estado cometan irregularidades sabiendo que pueden ser descubiertos.
Y es tanto el atropello hacia estos profesionales, que Perú es considerado el país latinoamericano donde más se arremeten  contra  ellos. Por denunciar casos como corrupción y mal gobierno de las autoridades regionales.

Otro aspecto que no favorece al periodista, es que el año pasado el Presidente de la Corte Suprema del Perú, Cesar San Martín, estuvo bajo los ojos de la prensa por proponer un proyecto de ley que enviaría a la cárcel a periodistas  que difundan interceptaciones telefónicas. Pero, si ese fuera el caso, el periodismo se vale de buscar fuentes que sirvan para su investigación y no necesariamente interferir en las llamadas privadas de un funcionario estatal. Siempre y cuando esta información sea de interés público.

Entonces si se presentan proyectos de ley que intentan proteger la privacidad de  funcionarios o autoridades estatales, con mayor razón, ¿porqué no proteger la integridad de  los periodistas? de amenazas, agresiones físicas, difamaciones o interceptaciones telefónicas si solo cumplen su trabajo. Démosle el respeto que se merecen aquellos que con su profesión arriesgan su vida por alcanzar esa verdad que muchas veces nos quieren ocultar.

[Artículo] Tasando una profesión

Falta menos de una semana para que en nuestro país se celebre el día del periodista, el primero de octubre, por si lo habían olvidado. En 1790 nace el primer diario del Perú, fundado por Jaime Bausate y Meza esto quiere decir que durante 222 años el periodismo viene siendo ejercido en el país, ¿es este un oficio saturado de censuras e inseguridades, o es más bien, impertinente y tunante

Proyectos de ley que buscan sancionar a periodistas son propuestos frecuentemente en el congreso, el caso más reciente y nombrado debería ser la ‘Ley Mordaza’, gatillada tras el olvidado y pendiente caso ‘Petroaudios’, del que seguramente nunca nos hubiésemos enterado sin la intercepción y divulgación de los audios. Ante esta ley aprobada de manera fugas, la Asociación Nacional de Periodistas (ANP) defendió su derecho a la divulgación e información, e inició una campaña, aún vigente, por la despenalización de los delitos de prensa

En contraste, una intromisión no muy acertada fue la desarrollada por Rudy Palma, quien violó los correos de diversos ministerios, fue encarcelado y separado del diario Perú.21, su editora también fue imputada por complicidad por el delito de revelación de secretos de estado, así como crimen informático.

Lo ideal es la autocensura, que puede ser delimitada por la propia ética del periodista o el medio, pero las dimensiones del negocio y marketing, han cambiado la visión que solía tenerse del periodista, así como al periodismo en sí, como lo indicó el periodista polaco Ryszard Kapuściński:"Antes, los periodistas eran un grupo muy reducido, se les valoraba. Ahora el mundo de los medios de comunicación ha cambiado radicalmente. La revolución tecnológica ha creado una nueva clase de periodista… Los periodistas al estilo clásico son ahora una minoría. La mayoría no sabe ni escribir, en sentido profesional, claro. Este tipo de periodistas no tiene problemas éticos ni profesionales, ya no se hace preguntas.” 

El riesgo, la ética, la verdad, solían ser una piezas primordiales en la labor del periodista, el mundo era una habitación oscura y era el reportero quien debía aclararla, y esto le daba valor. Pero hoy no son más que marionetas, del negocio en sí, parece que el periodista es tan ramplón como para quien el cree va dirigido su mensaje. En el siglo XIX Oscar Wilde ironizó: “Hay mucho que decir en favor del periodismo moderno. Al darnos las opiniones de los ignorantes, nos mantiene en contacto con la ignorancia de la comunidad.”

Esto tenemos una profesión en aparente declive, organismos que buscan su preservación y buen encaminamiento, tanto como leyes que buscan silenciar o amordazar a quienes buscan la verdad. Una nación que no desea saber frente a un medio que casi no puede hablar, sea por mutuo acuerdo, presión o amenaza.  

[Crítica] Reportaje a la muerte



El 27 de marzo de 1984 un acontecimiento terrible ocurrió en el Perú. Los presos del ya extinto penal “El Sexto” tomaron la cárcel y con ello a 15 rehenes para exigir a las autoridades su liberación a cambio de entregar con vida a los secuestrados. Lo que muchos no sabían es que este acontecimiento se desarrolló de una manera distinta, mostrando en directo a través de varios camarógrafos que se encontraban grabando en el techo de un edificio, el infierno que se desató dentro de la penitenciaria.

Basado en estos hechos, “Reportaje a la Muerte” nos muestra la perspectiva del camarógrafo Alfredo (Diego Bertie) y la reportera Anel (Marisol Palacios) recién llegada de Venezuela tras ser recomendada por su jefe de cubrir los hechos del penal “El Sexto”. Anel considera que este será su último reportaje pero lo que pronto descubrirá es que ella misma se convertirá en una de las protagonistas.

Tras ser presentados, Alfredo le pone al tanto de los hechos. Hay una guerra interna entre dos bandas, los limeños y los chalacos por el liderazgo de la situación y las personas que han sido tomadas de rehenes.

Con el mensaje ¿Cuál es el límite de la libertad de prensa? Reportaje a la Muerte profundiza en la mentalidad de los diversos personajes, incluidos la forma en cómo elaboran sus planes los reos. Mientras Bertie da a su personaje un estilo que solo en el oficio del periodismo existe el dar rating al programa, Palacios se pone en el papel de una mujer pensante que sobre todas las cosas lo que importa primero son las vidas humanas antes de darle al público un espectáculo de masacré en vivo.

Por otra parte tenemos al recordado actor Aristóteles Picho quien encarna a uno de los principales reos, mostrando esa dureza que solo Picho puede darle a sus personajes, la frialdad de eliminar a los rehenes uno por uno tras no verse cumplida sus demandas es el verdadero rostro del terror con los toques personales de Picho.

La banda sonora compuesta por Miki González, para la época ha sido un trabajo muy excepcional, logrando tonos muy oscuros y tenebrosos, dignos de una cinta llena de suspenso.

En cuanto al juego de cámaras es lo que más destaco después de las actuaciones, podemos contemplar  a plenitud cómo ingresamos al penal para observar un mundo completamente distinto al nuestro

Reportaje a la muerte es una cinta que la recomiendo a plenitud para nosotros, los estudiantes de periodismo, porque así nos percatamos de los interés de varios medios de comunicación que buscan a toda costa lograr superar siempre a la competencia así sea sacrificando la vida de sus propios reporteros o camarógrafos.

DIA DEL PERIODISTA PERUANO, 1 DE OCTUBRE

EDITORIAL
LOS RIESGOS DE SER PERIODISTA
Buscar la verdad es una de las acciones más peligrosas en nuestro país.
Los riesgos que enfrentan los periodistas en Perú y el mundo por cumplir con su labor, informar con la verdad sobre todo los sucesos que existen en el país, resulta estar bajo censura, la autocensura, represiones, espionaje telefónico, persecución, secuestro, agresiones físicas y hasta la muerte de los trabajadores de la prensa. Hay quienes piensan que esto sólo ocurre cuando se cubre una guerra, pero no es así en los regímenes dictatoriales, en los países con terrorismo y narcotráfico también acontece.
En el Perú, cada 1 de octubre se conmemora a todos los profesionales que se dedican a brindar información o a la creación de opinión pública. Es el día en que apareció el primer diario del Perú y América, el Diario de Lima, fundado por Jaime Bausate y Meza. El 1 de octubre de 1953, mediante Decreto Supremo 2521 se instituyó el Día del Periodista Peruano, y ya en 1989, con el ex presidente Alan García, un 21 de enero toma fuerza de Ley 25001.
Los principios que guían la labor del periodista se resumen en el respeto por la verdad y el rigor en la búsqueda de la información relevante, breve y exacta en el menor tiempo posible. Lamentablemente siempre hay obstáculos que impiden realizar bien su trabajo; esta profesión resulta peligrosa porque los periodistas no cuentan con los medios eficaces de protección y las leyes existentes quedan nulas en la práctica, sobre todo si se quiere sacar a luz actos y acciones indebidas de algunas instituciones, personajes, etc.
No hay profesionales a los que más trampas se les tiendan que a los comunicadores sociales, todos quieren manipularlos, utilizarlos en su beneficio y servirse de su influjo. Por eso son frecuentes las engaños que les ponen en forma de halagos, invitaciones, regalos, pasajes pagados, todo ello con el fin de doblegar su independencia o utilizar su influencia. El periodista está sometido a múltiples riesgos no sólo para el ejercicio honesto de su trabajo sino en su misma permanencia en los distintos medios, para su libertad de acción, para su justa aspiración a progresar y aun para la propia integridad personal.
Muchos periodistas pierden la vida en nuestro país y debería existir una organización que vele por ellos y sus familias, que los proteja de los riesgos que corren en el ejercicio de su labor, que los ampare en momentos difíciles que le impidan continuar con su carrera. El periodista no es un héroe que consigue la verdad de los hechos, al contrario, es solo un “informante” del día a día que se encarga que su producto llegue hasta el medio de comunicación para sentirse orgulloso de haber conseguido un nuevo logro en su vida.
¡FELIZ DÍA DEL PERIODISTA!